(35 piezas para acompañar la lectura:)


septiembre 01, 2007

Learn everything

Perú y México se encuentran nuevamente, esta vez, bajo el difícil signo de la violencia de la naturaleza. Uno quedó devastado, el otro un poco menos; uno por un terremoto, el otro por un huracán denominado "Dean" que nos obsequió un miércoles urbana y climáticamente complicado, aunque a su vez un aire limpio gracias a la lluvia constante que empezó a las 6 de la mañana y terminó a las 10 de la noche, además de un saldo de 5 muertos (todavía ayer jueves a medio día parecía que habría saldo blanco) y una bella fortuna ya que el recorrido del huracán no tocó poblados grandes, al contrario, parece que los evitaba ya que donde arreció el huracán, sobre todo en su paso a través de la península de Yucatán, fue en zonas abiertas, un tanto despobladas.

Sin embargo, éste cielo de hoy (y sobre todo el de ayer jueves) lo compensa todo con ese espectacular matiz que recorre varios azules, algunos blancos y un naranja eléctrico tipo postal. Si algo he aprendido es que en los momentos de crisis es cuando más hay que voltear a ver el cielo, los árboles, las aves de la ciudad, las flores, la insistencia por sonreir por parte de los niños y algunos viejos.

Perú vive un mal momento, hay centenares de muertos y Pisco, una ciudad cercana a Ica, ha quedado devastada, con problemas de alimento, comunicación y agua potable.

La Tierra es un ser vivo que, de algún modo, otorga vida además de llevar la suya, su propia evolución que en algún momento empezó y en algún momento acabará, tal cual es cada una de las evoluciones de los que componemos el universo. Ciertamente Perú y México tienen un momento de crisis, pero Perú y México y el resto del mundo donde haya crisis (económicas, sociales, guerras, sequías, etc.) debe entender que todo lo que sucede en la realidad es incuestionable, inamovible, inintercambiable, si algó se cayó, hay que reconstruirlo, si algo se quebró, hay que repararlo, reforzarlo, si alguien murió, hay que recordarlo, pero jamás sufrir por los objetos o las personas que ya no están.

La única certeza es el movimiento, la vida, el amor. Lo verdaderamente inhumano es detenerse a cuestionarse por qué perdí tal cosa, porqué se murió tal, por qué Dios me abandona. Lo verdaderemente inhumano es buscar salvadores. Lo verdaderamente inhumano es no entender que la felicidad es una elección, una actitud, un derecho, una obligación, una certeza humana (no es un planteamiento filosófico, es una certeza humana, no es un estado ideal, es una certeza humana) en la que no influyen factores externos, sólo la libertad del individuo, el amor de la persona por lo que esa persona es, por lo que éste mundo es.

Crisis colectivas como los terremotos o los huracanes son momentos de crisis que llevarán su momento de duelo, también las crisis personales llevan su momento de readaptación, pero mientras no nos estanquemos ahí, mientras no creamos que el sufrimiento es necesario, real, ineludible, mientras la principal materia prima siga siendo el amor, entonces el potencial humano seguirá siendo posible, real, evidente, la plenitud individual y colectiva seguirá su curso, la tierra seguirá mandando sus necesarios temblores y huracanes mientras nosotros los seguiremos aceptando y reconstruyendo lo que haya reconstruir.

6 comentarios al respecto:

Ana R dijo...

De todo el texto me quedo con tu mensaje subliminal de fortaleza y de tesón. Ese es el mejor arma, la mejor actitud frente a la ira de la naturaleza.

Y de paso, agradecerte ese magnífico poema -respuesta en mi espacio.Todo un lujo.

Un abrazo , encantado de reencontrarte.

Alejandro Palizada dijo...

no entiendo por qué cuestionar, exigir una compensación, requerir un salvador, etc., etc., no entiendo por qué eso es "verdaderamente inhumano".

Lo verdaderamente inhumano (aunque ¿qué sería eso? ¿qué punto de comparación tienes?) si acaso es posible entender algo así, estaría más en la insensibilidad, en la falta de reacción. No me parece que reprochar y putear a la vida con llanto y mocos sea menos certeza que el "entender" (como una iluminación) que la vida pasa y así son las cosas. No todas las personas están dispuestos a entender el orden de la naturaleza de manera tan sobria como tú dices. Los hay que necesitan creer en que cosas así han sido un castigo: porque ese castigo los redime en otro orden supranatural.
En fin. ¿Sabes que Diego Liedo está en Perú? Está bien, y creo que ya partió de ahí.

Alejandro Palizada dijo...

ah qué buenas fotos tienes en el photo-blkkek

Xigna dijo...

Comparto tu idea. Como si la vida tuviera casualidades no? como si no todo lo que pasa tuviera un porque, un porque tal vez inhumano, en el sentido literal de que no proviene de nosotros los humanos... tampoco hay que buscar entenderlo, lo único posible y viable es el para que? no el porque?, que bueno que no te pierdes en la teoria, sino que propones la práctica. Besos

G Velázquez dijo...

Sr. Espejel,
me han gustado mucho los tres templates, pero particularmente éste, qué bien quedó todo, las fotos están fabulosas, muy bonito muy bonito; un día debería de darme un curso intensivo para aprender a manejar estas cuestiones -pues me confieso medio torpe para esos asuntos-...

¡Saludotes marcianos!

Conciencia Personal dijo...

Estimado amigo:

Palabras sabias las tuya, mucha sabiduría para tan pequeña edad.

Ya de regreso...también pido una disculpa por estar alejada de surte, he tenido mucho trabajo y luego salí de vacaciones, ya te contaré en un correo.

Un abrazo grande y estoy.

Afectuosamente, Monique.

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